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domingo, 10 de noviembre de 2013

Pasado, presente, ¿futuro?

Pensaba tantas cosas que ninguna me dejaba pensar. Quería creerme algo pero nada creía en mí. Intentaba basarme en hechos pero no había nada que me los mostrara.
Estaba llegando a la conclusión de que todo lo que giraba a mi al rededor iba en mi contra o más bien que era yo la que se peleaba con todo.
No creía que nada pudiera hacerme sonreír, sin embargo mi pecho palpitaba una felicidad inalcanzable. Esta vez no se trataba de amor, ni de amistad, sencillamente era un constante vaivén que no se dejaba identificar.
'No me reconozco' o eso intentaba creer.
Necesitaba un cambio para que todo siguiera igual. Tenía fe de algo que no existía, no se trataba de ningún dios, sino de mi seguridad y autoridad.
Creía creer ser autosuficiente a pesar de que algo me lo impedía. Mi mayor meta no era la común; la felicidad, se trataba de mi autodestrucción, de evaporar mis lágrimas y hacer esbozar mi mejor sonrisa.
Entonces sonó ese sonido seco y penetrante, tan penetrante... ese sonido hasta entonces detestado e insoportable. Desde ese momento todo giró y se puso, lo que para mí era, boca arriba a pesar de que yo me puse boca abajo de nuevo.

jueves, 31 de octubre de 2013

Cualquiera podría estar loco.

Al loco no se le conoce hasta que le da un brote psicótico.
Cualquier día sin esperarlo podría pasarnos a nosotros... Quién sabe, quizá mueres siendo un loco y ni tú mismo lo has notado porque no se ha llegado a asomar la locura.

martes, 29 de octubre de 2013

HASTA DONDE LA VISTA ALCANCE.


Aprender lo aprendido.

De tanto perder aprendí a ganar. De tanto llorar aprendí a sonreír. 

Conozco tanto el suelo que sólo miro el cielo. Toqué tantas veces fondo que ya sólo puedo subir. Me sorprende tanto lo que puede llegar a ser el ser humano que aprendí a ser yo misma. 

Me acostumbré tanto a la soledad que aprendí a hacerme compañía. Intenté tantas veces ayudar a los demás que aprendí a esperar a que me pidan ayuda.

Vi tantas liebres correr sin sentido que aprendí a ser tortuga y apreciar el recorrido...

domingo, 27 de octubre de 2013

¿Querer y no poder o quizás se trate del destino?

Me siento como cuando le das un caramelo a un niño, éste lo desenvuelve y justo, un milímetro antes de que se lo meta en la boca, se lo quitas. El niño quiere con todas sus fuerzas ese caramelo pero hay algo que le impide tenerlo.

jueves, 19 de septiembre de 2013

BOOOOOOOOMM

¡BOOM! Vuelve a estallar, como cada noche. Se para, por milésimas de segundo; se para, simultáneamente emite un pequeño estallido a penas percibido. Nadie lo sabe, nada pasa. Mi mente intenta aflorar pequeños pensamientos capaces de hacerme olvidar ese pequeño sonido que se convierte en una gran preocupación.

¡BOOM! Unos instantes después se vuelve a sentir el mismo golpe. Esta vez de forma más ligera y perturbadora. Mi mente erosiona haciéndome sentir inútil. Esos golpes... esos sonidos... proceden de mi pecho, del lado izquierdo. ¡Oh no, joder! Otra vez no. ¡BOOM! Este ha sido el más doloroso, justo al escuchar una voz que dice que haga uso de mi razón. Duele, duele mucho, pero no hay remedio para las heridas del corazón.  Duele, quizás como cuando te pillas un dedo con la maldita puerta, o tal vez como cuando te caes rodando por las escaleras... Mmm no, no es un dolor físico, duele más, mucho más. Duele, como las verdades a la cara, como cuando ves subir a quien merece caer o como cuando consigues abstraer la realidad, abstraer los sentimientos. Quizás.
Pero cuando sientes ese ¡BOOM! es cuando te das cuenta de todo, tu vida comienza a dar vueltas como una noria y es imposible pararla. Sólo tienes que decidir si pegar un salto y echar a correr o quedarte con miedo y empezar a disfrutar.

'A por todas hija' dijo la madre que me trajo. Vivo ocio, odio el tajo, pero si me pongo a hacerlo soy como la nieve; cuajo. 

viernes, 23 de agosto de 2013

''NO SÓLO RESPIRAR, ES VIVIR''

Quiero ser la que con su pelo te enrede, la que con los labios al cielo te lleve. Deja que te enseñe la nostalgia de verdad, el recuerdo amargo de un día dulce. Deja que te acaricie apoyado en mi pecho, sintiendo mi piel rozando tu cuerpo. Haz parar este llanto que esbozo en silencio. Aprende a quererme como yo lo hago, el infierno nos espera con sólo mirarnos...