sábado, 4 de mayo de 2013
EL TIEMPO PASA Y LAS PERSONAS CAMBIAN.
No, yo antes no era así. Hace tiempo no paraba de sonreír, de mirarme al espejo 32814612947 veces al día. Yo antes era presumida, alegre, estaba todo el día cantando, ya fuera en la ducha o en medio de la calle. Antes me reía por cualquier chorrada, era especialista en sacar el lado positivo a las cosas. Iba de flor en flor, me lo pasaba bien. No sufría por amor, ni por odio si quiera. Tenía quinientos amigos diferentes. Era cariñosa y simpática, me preocupaba por los demás y perdonaba cualquier cosa. Pero la vida me ha enseñado que el tiempo pasa y las personas cambian con él. No sé el por qué pero he cambiado. Me he vuelto triste, antipática y arisca. Paso del mundo, soy egoísta e independiente. Tengo complejos y me he vuelto muy tímida; me da vergüenza decir o hacer cualquier cosa, cualquier cosa que muestre cómo soy. Me siento sola, muy sola; de esos quinientos amigos, los cuales decían que habían llegado para quedarse, quedan dos, y si quedan...
A veces siento que no encajo con nada ni nadie, que soy rara, que sobro. Otras veces me entran ganas de irme lejos, un poquito al menos para tomar un respiro. No sé si soy yo o es el resto, o quizá sea el amor... Nunca antes nadie me había hecho sentirme un tanto especial, nadie antes me había hecho llorar mientras me sentía feliz, nadie antes me había hecho abrir mis sentimientos y sincerarme, nunca antes había dicho 'te quiero'. Yo sé que aunque nos separe la distancia, el destino nos acabará juntando. Él rompe mis esquemas, mis normas y mi moral, me desordena la cabeza. Aún así no paro de pensar en él, en lo que él piensa. Antes jugaba con los hombres y parece que ahora juegan ellos conmigo, que es al revés. Quizá no sea el tiempo el que pasa mientras las personas cambian con él, quizá no sea el resto, quizá no haya cambiado tanto como pienso, quizá no sea amor y sólo un pasatiempo..
A veces siento que no encajo con nada ni nadie, que soy rara, que sobro. Otras veces me entran ganas de irme lejos, un poquito al menos para tomar un respiro. No sé si soy yo o es el resto, o quizá sea el amor... Nunca antes nadie me había hecho sentirme un tanto especial, nadie antes me había hecho llorar mientras me sentía feliz, nadie antes me había hecho abrir mis sentimientos y sincerarme, nunca antes había dicho 'te quiero'. Yo sé que aunque nos separe la distancia, el destino nos acabará juntando. Él rompe mis esquemas, mis normas y mi moral, me desordena la cabeza. Aún así no paro de pensar en él, en lo que él piensa. Antes jugaba con los hombres y parece que ahora juegan ellos conmigo, que es al revés. Quizá no sea el tiempo el que pasa mientras las personas cambian con él, quizá no sea el resto, quizá no haya cambiado tanto como pienso, quizá no sea amor y sólo un pasatiempo..
Maldito amor
Pues el cielo me queda lejos, que soy la misma solo mira mis ojos, no me hace la púa ni la mas puta, ¿quieres mi corazón? toma, no me lo rompas, y más de uno lo puso en venta, que estamos aquí para saltarnos las normas, dónde quieres vivir ¿en el cielo o en la tierra? tocaremos el cielo algún día.
miércoles, 1 de mayo de 2013
Aprender es de sabios.
He aprendido que los amores pueden llegar por sorpresa o terminar en una noche. Que grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos, y que por el contrario, un desconocido puede volverse alguien imprescindible. Que el 'nunca más', nunca se cumple, y que el 'para siempre', siempre termina. Que el que quiere, puede, sigue, logra y consigue. Que el que arriesga no pierde nada, y el que no arriesga, no gana. Que si quieres ver a una persona, la buscas porque mañana será tarde. Que el sentir dolor es inevitable, pero sufrir es opcional. Y sobre todo, he aprendido que no sirve de nada seguir negando lo evidente, y que no me quieres, lo es.
jueves, 18 de octubre de 2012
Todo gira al rededor tuyo, todo se centra en ti, pero eres egoísta y quieres más y más, que nada independa de ti. Deseas controlarlo todo; a tus sentimientos, a las personas más queridas, a la odiadas, a tu corazón.
No eres capaz de centrarte en lo que tienes, nunca estás conforme con ello y esto hace que lo olvides todo.
Los sentimientos empiezan a desvanecerse, aquellas personas que quieres, o más bien querías, se ven olvidadas y se alejan poco a poco, ya no eres capaz ni de recordarlas. Maduras, creces y comprendes, por lo que para aquellas otras ya no existe sentimiento ninguno, el odio desaparece y todo esto recae en aquel músculo palpitante y notas como poco a poco late con otro tipo de intensidad.
Te das cuenta de que no tienes nada, pero sigues queriéndolo todo. El amor propio te consume y termina ocupando todo el músculo que antes latía independientemente y ahora desea parar, pero no le dejas.
Ya no eres quien eres, pero sigues siendo. Pasaste de ser un crío diferente, ingenuo e inocente a una persona egoísta y trascendente. No eres capaz de amar ni de ser amado por alguien que no seas tú. Vives por y para ti, ya no te queda nada pero, sin embargo, no te has dado cuenta porque, ni si quiera, has tenido tiempo para pensarlo, lo ocupas todo en ti. Tú sonríes. Tu corazón llora.
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